El sindrome de down es una discapacidad que sufre uno de cada seiscientos recién nacidos. No es algo que se pueda evitar, nada puede influir en que el niño o niña salga con sindrome de down.
Al igual que cualquier persona con capacidades normales, las personas con sindrome de down son únicas e irrepetibles.
El sindrome de down hay que verlo como una dificultad añadida a la vida del niño o niña que lo padezca, teniendo una buena educación y el respeto del resto del mundo todo se puede sobrellevar.
Los niños con sindrome de down necesitan el mismo cariño, amor y respeto que cualquier niño normal, hay que procurar que se sientan lo más comodos posible con la sociedad actual.
A ellos también les gusta reír, jugar, saltar, divertirse y lloran como cualquier niño.
Aquí os dejo un enlace de una guía para padres que tienen hijos con sindrome de down, espero que os ayude a comprender y valorar mejor a la gente que padece esta discapacidad.
GUÍA PARA PADRES.